10 minutos diarios de sensualidad facilita el sueño

Hablemos de sensualidad y sobre cómo impacta en nuestra salud cotidiana. Pero primero que nada, definamos “sensualidad” como el acto de gozar de las sensaciones corporales y compartirlo con la pareja; como caricias, besos, masajes y sabores de alimentos.

Como vemos, no se trata siquiera de un acto erótico. Se trata de un deseo activo que permite conectar, casi sigilosamente, a dos personas en un fulgor de sensaciones.

Por lo que el mantener 10 minutos diarios de sensualidad con la pareja puede traer múltiples beneficios a la salud tanto de la relación como de cada uno de los miembros. Esto sucede debido a que el ser humano es un ser social y requiere de contacto físico con otras personas
para alcanzar un mayor bienestar tanto físico como emocional.

Orgánicamente hablando, el cuerpo segrega neurotransmisores que brindan una sensación de bienestar y conexión con un otro, y en consecuencia emocionalmente se siente un vínculo afectivo intenso y único con un otro.

Sumando ambos factores, la sensación predominante no es sólo la de un afecto puro, también la de la tranquilidad y plenitud facilitando un sueño profundo de un descanso liberador.

Por tanto, parecería lógico tener contacto físico desde la sensualidad como un somnífero saludable.

¿Cómo son 10 minutos diarios de sensualidad con la pareja?

El contacto físico es indispensable para unos momentos de sensualidad. No basta con una palmadita en la espalda al saludar. Se necesita un beso, consciente y pleno al hacerlo; caricias constantes que recorran los caminos del cuerpo para volverlo a conocer; masajes que permitan sentir al cuerpo, etcétera. Por ello te compartimos un ejercicio fácil y accesible para realizar unas tres o cuatro veces a la semana:

Después de trabajar y hacer las actividades necesarias en el hogar, ir a la cama juntos o al mismo tiempo. Una vez que se puedan quitar poco a poco el pijama o el camisón, meterse a la cama para sólo abrazarse completamente desnudos.

Así, mientras que con el contacto entre los cuerpos desnudos aumenta las sensaciones que se ignoran a lo largo del día, los besos en diferentes partes del cuerpo como el cuello y las manos recorriendo la piel con caricias completarán el momento de sensualidad con la pareja durante diez minutos.

Habrá días que la excitación aumente y otros en que no, pero al menos esta conexión entre los cuerpos a través de la sensualidad facilitará una increíble sensación de empoderamiento del cuerpo (¡nos sentiremos más sensuales!), una conexión íntima con la pareja y, sobre todo, una morriña que nos dejará dormir largo y tendido durante las próximas horas.

Cabe destacarse que las actividades relacionadas con la sensualidad no tienen que ser forzosamente eróticas. ¡Es más! Hasta pueden realizarse en situaciones fuera de la habitación.

Empieza con el contacto piel con piel con la otra persona, las miradas a largo plazo y esas charlas casi interminables de aquello que apasiona. Ser sensual es sólo el comienzo.

Escrito por Helena Gonzalez

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